Situado en el noroeste de Navarra, es aquí donde los
Pirineos ofrecen su semblante más suave. Laderas cubiertas
de helechos, verdes prados surcados por abundantes
riachuelos, bosques umbríos y silenciosos como el de
Bértiz, invitan al disfrute de la naturaleza en las más
diversas posibilidades.