Las Bardenas Reales
son un gran espacio de 415
km2 enclavado en el sureste de Navarra, entre los ríos Aragón y Ebro, sin núcleos
urbanos y que no pertenece a ningún municipio. Sus paisajes son debidos a la
acción de la climatología y de la geología. Las lluvias son de carácter
tormentoso y acompañadas de viento fuerte, circunstancia que unida a un
terreno arcilloso y a una sobreexplotación humana en los últimos siglos, ha
dado lugar a este paisaje semidesértico de extrañas formas.
Suele dividirse este territorio en dos zonas: la Bardena Blanca, con un
paisaje muy erosionado, con profundos barrancos y masas calizas, y la Bardena
Negra, de arcillas rojas y calizas en la que es más abundante la vegetación.
En la Bardena Blanca la vegetación se limita a algunos rodales de pino y
carrasco, excepto en el Vedado de Eguaras, donde son más abundantes y a
plantas xerófilas. En la Bardena Negra hay pinos y carrascos y sotobosque de
sabinas, enebros y coscojas. Aunque en la Bardena se cultiva el cereal, el
mayor aprovechamiento es pastoril, al que tienen derecho una serie de pueblos
desde hace varios siglos.
La Comunidad de Bardenas ha señalado varios itinerarios a lo largo de 200 km.
de carreteras y caminos que posibilitan la observación de los ecosistemas.
Los circuitos que discurren por las zonas más sensibles sólo pueden hacerse
en vehículos no motorizados. En las vías de entrada a la Bardena hay
carteles explicativos y mapas.
Reportaje
Bardenas Reales Un Parque Natural de
cine
Al sureste de Navarra, unas tierras de soledad y
silencio, ejemplo de estepa ibérica en el valle del Ebro, configuran un
territorio que hechiza al visitante. Fue lugar de fronteras, bandidos y
pastores. Ahora sólo pide protección [Leer]
Fotografías
de las Bardenas
Más fotografías...