Isaba, la puerta del valle de Belagua
Al norte del Valle pirenaico de Roncal, a los pies del valle de Belagua, bañada por las aguas del río Esca y rodeada de agrestes montañas, se asienta Isaba, una noble localidad.
Isaba es el pueblo más septentrional de los siete pueblos que componen el Valle de Roncal. La villa se ubica en una ladera de un promontorio en la confluencia de los ríos Uztárroz, Belagua y Belabarce que, a partir de ahí, forman el río Esca, y al pie de la peña de Ardibidiguinea y cerca de la de Ezkaurre. Está formado por las típicas casas de montaña con empinados tejados a dos y a cuatro aguas.
Descubre las calles estrechas y empedradas en torno a las que se alzan armoniosas casas señoriales de piedra y madera, con empinados tejados a dos o cuatro aguas que evitan que la nieve se deposite en ellos.
Bañada por el río Esca, Isaba destaca por su caserío formado por diferentes barrios en donde podemos observar construcciones de madera y piedra con estrechas y empedradas callejuelas. Destaca dentro de este conjunto la iglesia de San Cipriano, del siglo XVI.
Y como buen ejemplar de los escudos nobiliarios que predominan en Isaba, acércate a contemplar el de la fuente Uturrotx, en el que aparece labrada la historia del valle.
Aunque la mejor manera de conocer la identidad y la historia roncalesa es visitando la Casa de la Memoria de Isaba, museo que recoge las costumbres y tradiciones roncalesas con una moderna museografía.
Al norte de Isaba se abre el valle de Belagua, donde podemos encontrar numerosos restos megalíticos como el dolmen de Sakulo y el de Arrako. Así mismo esta zona destaca por las bonitas vistas y paisajes que podemos observar.
En la zona limítrofe con Francia se encuentra el macizo de Larra, cuyo característico paisaje kárstiko está salpicado de pinos negros y especies en peligro de extinción (urogallo, perdiz nival,…). En esta zona se encuentran tanto los montes más altos de Navarra (Mesa de los Tres Reyes), como las cavidades más profundas (Sima de San Martín).
También desde Isaba podrás acceder a las pistas de esquí de fondo de Larra y recorrer múltiples senderos.

Vista de Isaba, en el valle de Roncal
Qué ver en Isaba
La Casa de la Memoria
Este equipamiento situado en Isaba intenta recoger lo fundamental de las vida y tradiciones roncalesas, apoyándose en una museografía actual y medios audiovisuales e interactivos. Es de visita obligada para intentar entender y conocer un poco mejor el valle de Roncal. [ + info ]
Iglesia de San Cipriano
Edificio con aspecto de fortaleza construido en piedra sillar en el siglo XV. Tiene una nave con cabecera poligonal y está cubierta por una bóveda de crucería estrellada. En fecha posterior se le añadieron dos capillas a cada lado de la nave cubiertas con bóveda de cañón. La torre está situada a los pies en el primer tramo de la torre.
En el interior destaca por su belleza el retablo mayor de estilo plateresco (1537, policromado por S. Pérez de Cisneros en 1586). La capilla mayor está separada del resto de la nave por una reja gótica del siglo XVI. Cuenta también con un bellísimo órgano barroco construido en 1751 por el zaragozano Silvestre Thomás.
Fue restaurado en 1977 y es uno de los pocos ejemplares históricos de Navarra aptos para conciertos o para la grabación de discos.
Basílica de Nuestra Señora de Idoya
Situada a 900 metros del núcleo urbano de Isaba, se accede a ella a través de un bonito camino empedrado en algunos tramos y de tierra en otros.
En su fábrica se aprecia el núcleo medieval, recrecido con cubierta del siglo XVI. La basílica exteriormente tiene forma rectangular, con muros de sillar de mediano tamaño bien labrado.

Ermita de la Virgen de Idoia, Isaba (Foto: Tomas Alvarez / Flickr)
En su interior preside el templo un retablo barroco de hacia 1700. En el centro del retablo encontramos una talla gótica de la Virgen de Idoya del siglo XIII, que sigue la tipología de virgen sedente con el niño Jesús sobre la rodilla izquierda.
Una buena reja de hierro del siglo XVI compuesta por barrotes lisos y helicoidales y rematada por lises y puntas de lanza, separa la nave del presbiterio. En una pared cuelga un crucificado barroco del siglo XVI de 80×70 cm. de madera policromada en actitud agonizante con la cabeza ladeada.
Adosada a la ermita se encuentra la casa del ermitaño en la que se puede visitar un pequeño museo etnográfico en el que se pueden ver desde antiguas herramientas hasta fotos de primeros del siglo XIX.
Ermita de Nuestra Señora de Arrako
Se encuentra a las faldas del monte Bimbalet, a diez kilómetros de Isaba, en el valle de Belagua. En el año 1793 fue saqueada por tropas francesas, que sustrajeron una patena, un cáliz y una corona de la Virgen, así como mil cabezas de ganado.
Casa Consistorial
Fue construida en la segunda mitad del siglo XIX. El edificio consta de tres cuerpos elevados. El primero lo componen un porche con arcos sobre pilares, en sillares de piedra. Los cuerpos restantes están enfoscados.
Puentes románicos
En la carretera que conduce de Isaba a Belagua, entre el kilómetro 1 y 1,5 hay dos puentes románicos originarios del antiguo camino de Belagua. Un poco más arriba, a algo más de 2 km de Isaba en la misma dirección, está el puente de Otsindundua, conocido como el puente del Ibón, construido hace 5 siglos, en 1568.
Escudos
Se encuentran dos tipos de escudos en las fuentes y fachadas de las casas, el escudo del Valle de Roncal que los roncaleses usan como propio. En la fuente de Uturrotx, situada en la plaza de Ángel Galé aparece tallado en piedra.
Es un escudo cuartelado en el que se representa un lebrel, un castillo, unas peñas y la cabeza de un moro sobre un puente. El escudo recoge la historia del Valle. El lebrel y el castillo simbolizan la lealtad y fortaleza del Valle, los montes representan la dureza del terreno y la cabeza de un moro sobre un puente simboliza la leyenda de la derrota de los moros por los roncaleses en la batalla de Olast en el año 785, cuando una roncalesa cortó sobre un puente la cabeza de Abderramán I, rey de Córdoba.
Los escudos más antiguos representan sólo la cabeza de un rey moro sobre un puente y son anteriores a 1797, año en que Carlos IV concede los otros cuarteles para su escudo a los roncaleses tras la guerra de la Convención contra Francia.
La Casa roncalesa
Las casas típicas roncalesas son de piedra y madera, con tejados muy inclinados a dos o cuatro aguas, para evitar la acumulación de nieve. Las portadas son generalmente góticas, con arcos de medio punto en las puertas, y escudos tallados en la piedra central del arco. Las chimeneas son redondas con tejadillo, y los balcones de madera cubiertos utilizados como secadero. Las casas se separan unas de otras por estrechos recartes o regachos.
Las bordas
Son las construcciones que se reparten por Belagua y por las zonas de pasto y siembra de los valles. Eran las casas en las que pasaban las primaveras y veranos los pastores con el ganado hasta la llegada del otoño cuando volvían a la Ribera.
En la planta baja estaba la cuadra donde se encerraba el ganado y una pequeña cocina con camastros donde se comía y dormía. En la parte alta estaba el sabayao donde se almacenaba la hierba para el ganado.
Fiestas y tradiciones en Isaba
- Romería a la Virgen de Idoia. El Lunes de Pentecostés.
- Fiesta de las Idoyas. Homenaje de las personas que llevan este nombre a la Virgen de Idoya. El primer domingo de julio.
- Tributo de las Tres Vacas, el 13 de julio.
- Romería a la Virgen de Arrako, el 26 de julio.
- Fiestas patronales de Santiago del 24 al 28 de julio.
- Fiestas de San Cipriano en honor del titular de la Parroquia, (del 15 al 18 de septiembre)
- Dia de la Indumentaria Roncalesa, fiesta del traje típico roncales (primer fin de semana de agosto)