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Localización
La laguna de Pitillas tiene una
extensión de unas 300 hectáreas localizadas mayoritariamente en el término
municipal de Pitillas. Una pequeña extensión corresponde al
municipio de Santacara.
Historia
Como tantas otras zonas húmedas
de Navarra tiene un origen natural pero ha sido posteriormente
modificada por la acción humana. De hecho hay constancia documental
de la construcción de una presa medieval ya en el sigo XVI. Los
documentos más antiguos se remontan al año 1348 y el nombre original
de esta zona húmeda parece ser el de balsa de Sabasan. La balsa se
debió de emplear desde antiguo para acumular agua para riego, como
zona de pasto y lugar de cacerías y perteneció durante siglos al
monarca reinante. En 1561 el rey de Navarra la cedió a perpetuidad a
Don Juan de Navarra y Benavides, marqués de Cortes, manteniendo los
de Pitillas el derecho a regar con sus aguas. Ya en tiempos recientes,
a finales de la década de los 60, el patrimonio natural de Navarra
está a punto de perder su humedal más significativo cuando el
ayuntamiento de Pitillas decide proceder a la desecación y roturación
de la laguna e iniciar el cultivo. La decisión, además de constituir
un desastre natural para la comunidad de plantas y animales asentada
en la zona durante siglos se muestra también como desafortunada desde
el punto de vista agrícola ya que la extremada sequedad de la zona y
la elevada salinidad del terreno hacían el cultivo escasamente
productivo.
Protección
El estrepitoso fracaso de su
desecación evitó tan lamentable pérdida y la Diputación Foral
acordó con el pueblo su arriendo durante 20 años y declaró el
enclave como Refugio de Caza en la modalidad de Estación Biológica.
La nueva situación propició el cierre de las compuertas que la
desecaban y la balsa fue recuperando poco a poco la estabilidad.
Durante años y en el proceso de recuperación se produjeron
desequilibrios ecológicos con la aparición primero de ingentes
cantidades de anfibios de se distribuían de forma ostensible por toda
la orilla. Posteriormente hubo una excepcional presencia de culebras
de agua y numerosos depredadores empezaron a aprovechar esta
inesperada fuente de alimento y fueron estabilizando las poblaciones
de las diferentes especies. Año tras año la vegetación ha ido
colonizando el espacio de agua libre original creando un extensísimo
carrizal y reduciendo drásticamente la superficie de agua libre, hoy
escasa. Este proceso está sin duda influenciado por el aporte de
contaminantes (en este caso por lixiviado de abonos) por parte de los
arroyos que confluyen en el humedal.
Mediante
la Ley Foral 6/87 de 10/4/87 de Normas Urbanísticas Regionales para
la protección y uso del territorio (BON nº 49 de 20/4/87) la balsa
se incorporó a la recién creada red de espacios naturales protegidos
de Navarra con la figura de Reserva Natural y perdió su definición
como Refugio de Caza. Durante años hubo problemas de caza furtiva que
fue remitiendo poco a poco con la mayor concienciación de la
sociedad. Ese mismo año se procedió a su delimitación física. Se
elaboró su plan de uso y gestión en el año 91 y en el 96 se delimitó
su banda de protección. Sobre esta figura de protección inicial se
han superpuesto varias más. En el año 90 se declaró como Zona de
Especial Protección para las Aves (ZEPA) de acuerdo con la directiva
europea de aves. En el 96 fue propuesta como Sitio de Ramsar e
incluida en el listado definitivamente en el otoño del 97. En enero
de este mismo mes también quedo incorporada al Inventario de Zonas Húmedas
de Navarra.
Geología
El origen de la balsa es
endorreico. Las cuencas endorreicas son zonas muy características de
la depresión del Ebro y tradicionalmente han sido interpretadas como
depresiones del terreno que recogen aguas de escorrentia y que no
disponen de salida natural mediante arroyos o barrancos. Suelen ser
suelos muy salinos. Más modernamente se ha dado otra explicación
diferente a algunas formaciones de este tipo interpretándose como
zonas de afloramiento de capas freáticas o de acuíferos que
arrastran al ser evaporadas en superficie numerosos componentes
salinos que son posteriormente cristalizados en superficie por
evaporación. Las diversas zonas podrían además tener un origen geológico
mixto.
De acuerdo con lo
expuesto hasta aquí la laguna de Pitillas presenta una escasa
profundidad, no mayor de 2 metros en condiciones de llenado normales.
Botánica
La laguna de Pitillas presenta
una bien desarrollada comunidad palustre que incluye un denso carrizal
de Phragmites australis rodeada por una orla de Scirpus
y Juncus. En los márgenes de la laguna se produce una transición
hacia plantas adaptadas a condiciones esteparias y con frecuencia
también tolerantes con la alta salinidad del suelo.
Zoología.
La comunidad ornítica.
Donde
destaca sobre todo la laguna es por la riqueza e importancia de su
comunidad de aves. Sin duda esto es en parte debido al mayor esfuerzo
dedicado al estudio de este grupo de animales dada su facilidad de
observación. De cualquier manera la diversidad de especies que
pueblan los humedales y, en particular, la laguna de Pitillas es
notable. La base de datos del Anuario Ornitológico, más las
observaciones del autor, elevan la cifra de especies de aves por
encima de las 100, lo que representa casi un tercio de las que es
posible observar en la comunidad foral.
Destaca la laguna por
la presencia continua, y hay que asumir la posible reproducción, del
Avetoro. También se hallan instaladas en el denso carrizal
importantes colonias de otras ardeídas como las garzas real e
imperial. Otro de los motivos por los que el humedal se catalogó como
de importancia internacional fue la presencia de varias especies de
polluelas.
La laguna es el sitio
más relevante en la comunidad para el Aguilucho lagunero tanto en
invernada, período en el que se constituye en su principal dormidero,
como durante la nidificación, también la zona con mayor densidad de
Navarra.
Durante el invierno
la laguna acoge regularmente un grupo de gansos a los que durante este
último se les ha unido una Barnacla cariblanca (tercera observación
registrada para la especie en Navarra). Para el ansarón la laguna
constituye una zona de reposo de primordial importancia en el vuelo
prenupcial.
Todas las especies
habituales de patos y limícolas han sido observadas en este enclave y
con frecuencia en cantidades significativas. Sería prolijo y no
constituye el objeto de este breve resumen el enumerarlas todas.
Criterios
de inclusión de la laguna de Pitillas en la lista de humedales de
Ramsar.
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Presencia regular
del Avetoro con nidificación comprobada al menos un año.
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Presencia regular
de Polluela chica.
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Presencia de un
porcentaje muy significativo de la población de Aguilucho
lagunero invernante.
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Importancia
creciente de la colonia de Garza real y Garza imperial
nidificantes.
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Importancia en la
migración de aves acuáticas.
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